Cerro de la EstrellaCuenta la historia que en lo alto del Cerro de la Estrella existe una cueva donde vive el Diablo.

Cuando una persona iba caminando sola por el cerro, se le aparecía un viejito, el cual era el diablo; este viejito, pedía al caminante que le ayudara a subir, y se dirigía hacia la cueva; cuando se iban acercando a la cueva el anciano le hacía a su acompañante, proposiciones de riqueza inagotable a cambio de su alma.

Al llegar a la cueva, la insistencia se volvía seductora, casi imposible de ser rechazada. Algunos incautos, crédulos o codiciosos, se atrevían a entrar.

Cuentan que dentro de la cueva, había un gran lago de maravillosas aguas azules donde nadaban y se bañaban unos patos majestuosos, los cuales comían, chilacaxtle que había en abundancia. Después del lago, al fondo de la cueva, se podían ver unas ollas de barro repletas de monedas de oro la luz que emitían las monedas fulguraba en la caverna y despertaba la codicia del más honesto de los hombres; tales monedas eran ofrecidas por el anciano a su presa.

Los incautos visitantes que llegaban a tomar una sola moneda, se quedaban encantados dentro de la cueva pues habían vendido su alma al diablo y éste cobraba implacable su deuda; en cambio, si rechazaban el dinero.

No se podría afirmar todo esto porque a nadie le consta, pero lo cierto es que durante años y años, se han perdido dentro de esa cueva una gran cantidad de personas, especialmente niños, de los que nadie ha vuelto a saber nada.