Las Botas que Caminan SolasAnteriormente había publicado una versión de esta famosa leyenda veracruzana y en esta ocasión, traigo otra versión de la misma leyenda, la cual esta escrita a continuación.

Una de las zonas mas populares de Orizaba lo es sin duda alguna la alameda. Sin embargo, no es solo la alameda por si sola la que hace este lugar algo especial también es el caso de las dos escuelas que se encuentran frente a ella.

La leyenda dice, que a una de estas, donde hace mucho tiempo estuvo funcionando la escuela de Educación Física de Orizaba; por la mañana de un sábado, cuando a la joven maestra que impartía clases de ingles y a su grupo de alumnos les sucedió una experiencia que se puede catalogar como verdaderamente fantasiosa y quizás exagerada.

Estaban maestra y alumnos reunidos en el patio de la escuela esperando que alguien llegara a abrirles el salón que iban a ocupar, cuando oyeron pasos que se acercaban, pero no vieron a nadie, pensaron que alguien les quería jugar una broma, por lo que se pusieron a buscar a quien pudiera estar escondido entre los árboles mas no encontraron nada ni a nadie, por lo que se quedaron cerca de la barda haciendo conjeturas de donde podrían provenir los pasos, al volverse hacia la barda que estaba detrás de ellos vieron con mucho asombro un par de botas tipo militar que caminaban solas sobre la barda.

Ante lo anterior todos quedaron como clavados en el suelo, observando como las botas bajaban la barda como si alguien las guiara y se dirigieron al grueso tronco de un árbol que estaba cerca, en donde desaparecieron. Todos quedaron totalmente atónitos y así los encontró la persona que llego a abrirles el salón que iban a ocupar y le comentaron la experiencia que acababan de vivir, entonces esta persona les menciono que no eran las primeras personas a las que les pasaba eso, y que siempre habían pasado cosas raras en esa escuela, aunque el personalmente ya se había acostumbrado, primero por que nunca le había pasado algo malo, y segundo por que fuera de las personas a las que también les había ocurrido nadie le creía lo que ocurría cuando lo contaba.