Juan SoldadoJuan Soldado es el nombre con el que se conoce a un militar mexicano, que se cree se llamaba en realidad Juan Castillo Morales. El soldado raso del ejército fue ejecutado en Tijuana, Baja California, el 17 de febrero de 1938 tras la violación y asesinato de la niña Olga Camacho Martínez.

Se le venera en la región noroccidental de México y sudoeste de los Estados Unidos como un supuesto santo.

Aquellos que creen en sus milagros dicen que fue acusado falsamente y que a través de su intercesión espiritual, pueden conseguir ayuda en problemas de salud, familiares o facilitar el cruce fronterizo a los inmigrantes indocumentados. Es por ello por lo que se le considera el santo patrón de los indocumentados mexicanos. La imagen que se venera de él es considerada como falsa.

El doctor Alejandro F. Lugo Perales, ex presidente de la Sociedad de Historia de Tijuana dice que (…) "hay un antiguo rito moro en el que los agresores lanzan piedras a la tumba de la víctima pidiéndole perdón, eso fue lo que pasó con Juan Soldado, la gente comenzó a lanzar piedras a la tumba y no faltó quien dijera que éstas hacían milagros". Otra versión dice que algunos mirones recogieron las piedras ensangrentadas del lugar donde cayó y las colocaron alrededor de su tumba en un acto de arrepentimiento.

Actualmente en el viejo panteón de Puerta Blanca existen dos pequeñas capillas dedicadas a Juan Soldado, en la primera capilla es en la que se dice que está sepultado; en ambas le rinden culto personas que tienen problemas para ingresar en Estados Unidos o se dedican al tráfico de personas en la frontera. Ambas capillitas están repletas de exvotos y cartas de agradecimiento por supuestos favores y milagros recibidos.

Es necesario resaltar que la imagen que se venera en el panteón no corresponde con la fotografía que se conoce de él. En la imagen venerada aparece un militar a un lado de una mesa que sostiene un cristo crucificado, el mensaje subliminal es "lo mataron por ser creyente", nada más lejos de la realidad, la fotografía que se conoce de Juan Castillo Morales nos muestra el rostro de un individuo distinto.