El Chivo Brujo Se dice que durante la época colonial, durante la época de la piratería, apareció en la ciudad un ser demoniaco con aspecto de hombre, pero con cabeza y piernas de chivo. Éste ente del infierno, como lo llaman los abuelos, atacaba a los pobladores de la ciudad, los cuales vivían con el constante temor de encontrarse con él.

El ente tenía un cuerpo humano con el pecho muy velludo. Su cabeza y piernas, como ya se mencionó, eran de un chivo; la primera con cuernos grandes y retorcidos, ojos rojos como carbón encendido, largas barbas y mirada destructora. Sus piernas fuertes, semejaban las piernas de Satanás, tenían gruesos y sucios cabellos, patas grandes y poderosas y podían destruir piedras de una sola patada.

Ésta es la descripción que por mucho tiempo tuvieron los habitantes de Campeche del Chivo Brujo, nombre que dieron al maravilloso ser que para muchos era el propio hijo de Satán. Los hombres le odiaban, las mujeres le temían y a los niños se les controlaba amenazándolos con dejarlos en la calle por las noches, tiempo en el cual salía el Chivo Brujo a atemorizar a los vecinos del puerto, pobre de aquel que osara salir de su casa después de cerradas las puertas de la muralla, cerca de las ocho de la noche, pues era muy probable que se encontrara con el Chivo Brujo, temido tal vez más que a Barba Negra, Pie de Palo o Lorencillo.

Un día, al abrir las puertas de la muralla para iniciar las ventas en el mercado, se encontró el cuerpo de un desdichado, terriblemente mutilado y golpeado, sus restos fueron llevados a la Plaza Principal para que sus familiares lo reconocieran.
"Sin duda se encontró con el Chivo Brujo", "Pobre, no soportó la mirada de muerte del Chivo Brujo", "Lo mató el Chivo Brujo". Éstos eran los comentarios que se escuchaban por toda la plaza, comentarios que duraron hasta el atardecer y no hicieron más que atemorizar aún más a la población.
Sin embargo, uno de esos días en que Dios no está para hacer milagros, en la puerta de la residencia de la policía se encontraba encadenado un ser que daba aspecto lastimero. "Atraparon al Chivo Brujo", "Capturaron al Chivo Brujo", "Lo atraparon, lo atraparon", gritaban las mujeres que vieron al ser.

El famoso Chivo Brujo resultó ser un traficante de armas, que llevaba a cabo sus planes por la noche. Mas el temor de caer en las manos de la policía, lo obligó a crear un plan para distraerla. ¿Qué mejor que aprovechar la superstición de la población para crear un disfraz que sea capas de asustar hasta el propio Rey? Aún mucho tiempo después, los pobladores cuentan las más increíbles historias de éste ser supuestamente sobrenatural, el cual crea aun temor entre los incrédulos, los temerosos y los ancianos.